Excursiones

En Bilbao y sus alrededores existen muchas rutas y de las más variadas entre las cuales os aconsejo estas:

  • Faro de Gorliz y el Cinturón de Hierro (Álbum foto)

Gorliz tiene una de las playas más bonitas de la provincia de Vizcaya que junto a la de Plentzia, son las más bonitas y de fácil acceso desde Bilbao. Se puede incluso llegar en metro desde el centro de la ciudad, aunque os aconsejo ir en coche para poder disfrutar de la zona de costa y de sus belleza. Si finalmente elegís esta última opción, la ruta más bonita para llegar es esta (aunque GoogleMaps os indicará que no es la más rápida), que pasa por lugares de la costa que de por sí merecen una visita. Entre los cuales destaca la Playa la Salvaje y la zona del Golfo Norte, en Barrika, donde disfrutar de uno de los mejores atardeceres de la zona. Volviendo al Faro Gorliz,  éste es parte de lo que se suele llamar Cinturón de Hierro, un sistema de fortificación formado por túneles, búnkeres y trincheras que se construyó durante la Guerra Civil Española a través de la costa y los montes que rodean Bilbao, que incluye también el ascenso a los búnkeres de Punta Lucero, casi limitando con Cantabria. Hay dos rutas para llegar a los búnkeres y al faro de Gorliz: una empieza desde el aparcamiento del hospital y la otra desde la punta oeste de la bahía y que aunque sea más dura es más espectacular, puesto que recorre bosques y acantilados inmejorables. Dependiendo del clima y de vuestro estado de forma os aconsejo empezar desde aquí la ruta para luego volver al parking por la carretera de asfalto. En este enlace encontráis más detalles sobre este entorno de naturaleza e historia, mientras este otro indica el punto exacto donde empezar el recorrido más «duro» y bonito.

La historia industrial de Bilbao y de los pueblos de sus alrededores está llena de anécdotas, y como he contado en la ruta del «día cinco», ha sido durante décadas el corazón económico de esta zona. La historia de los mineros es quizá la menos conocida, por haberse desarrollado en una área de acceso no tan sencillo y fuera de las rutas más turísticas. Las trazas más importantes se encuentran los pueblos de Trapagaran y Gallarta. Aunque existe trasporte público y un espectacular funicular de la época, todavía en funcionamiento y que aconsejo usar por lo menos una vez, la forma más sencilla para apreciar mejor la zona es coger un coche. Hay dos lugares que son imprescindibles para conocer la historia minera vasca, que son la Arboleda y el Museo de la Minería en Gallarta. Os aconsejo contactar con la oficina de turismo de la zona, para que los guías, con sus relatos, os trasporten atrás en el tiempo, en algo que ha sido tan importante  para nuestra época (aquí por ejemplo tuvo lugar la primera huelga en tierra española). Además, el entorno es espectacular y merece la pena aunque sólo sea para hacer una excursión.
Un tercer e importante artefacto de la historia minera se encuentra en la costa, justo en el límite con Cantabria, en el pueblo de Mioño: el Cargador de Dícido . Una estructura metálica declarada Patrimonio Industrial que muestra la historia minera de la zona, aunque su mal estado de conservación no permite poder apreciarla completamente. Hay que tener en cuenta que el acceso está prohibido, pero con cuidado y con mucha precaución se puede visitar todavía.

  • La ruta de los acantilados

Esta ruta recorre los espectaculares acantilados que se encuentran más cerca de Bilbao. La ruta que encontráis en este enlace empieza desde Aixerrota, Getxo, el pueblo más famoso y conocido de la Margen Derecha, acabando en Plentzia después de haber recorrido casi 13 kilómetros. Tanto para la ida como para la vuelta, lo mejor es hacer uso de la línea del Metro de Bilbao, que en caso de que algún contratiempo os obligue a volver antes de tiempo, podéis cogerlo en la parada del pueblo de Sopela, justo a mitad de camino. Aunque la ruta es apta para toda la familia, en algunos tramos requiere el uso de calzado adecuado.

Como he contado en la ruta del «Día extra», los Flysch representan casi 8 km de espectaculares acantilados entre Zumaia y Deba, que con su peculiar forma de capas rocosas nos cuenta los capítulos de la historia biológica y geológica de la Tierra. La excursión se puede empezar tanto desde Deba como desde Zumaia, aunque os aconsejo que la salida sea desde este último pueblo (porque es más bonita 😉 , para luego volver desde Deba en un cómodo tren. El recorrido a pie, entre bosques, acantilados y playas cubiertas de las peculiares rocas es tan bonito como duro. La ruta dura aproximadamente unas 5 horas y, aunque en medio del recorrido hay un punto de descanso con un pequeño bar, es imprescindible llevar comida y agua. Siendo además un recorrido por tierra, usar zapatos cómodos.  En este enlace podéis apreciar el recorrido y las altimetría en su entereza.

  • Salto del Nervión

El Salto del Nervión representa, con sus 222 metros, la cascada de agua más alta de la Península Ibérica y se encuentra en un entorno inmejorable, justo limitando con Castilla y León, a pocos kilómetros del pueblo vasco de Orduña. La ruta, que sube justo el puerto que lleva el mismo nombre, es el mejor acceso para llegar al sitio, puesto que unos kilómetros después de haber subido la cumbre se encuentra la entrada del parque. Para quien no quiera andar mucho, se puede llegar con el coche a pocos metros del salto, aunque os aconsejo hacer la ruta más larga por su belleza e interés naturalista.

  • Parque natural de Gorbea

Hay varias rutas que merece la pena hacer en el Parque de Gorbea y en este enlace podéis encontrarlas todas.