Día extra (Guipúzcoa)

Mapahttp://bit.ly/2hpf7SE  +++ Duración: todo el día +++ Tipo de recorrido: En coche y a pié


Aunque necesitamos más días para poder ver todo lo que haría falta de la provincia de Vizcaya, no podemos irnos sin haber visitado dos lugares tan espectaculares como únicos: los Flysch y San Sebastián, Donosti en Euskera.

Los Flysch representan, con sus casi 8 km de acantilados, el paisaje más espectacular de la costa vasca y se desarrollan entre Zumaia y Deba. Su peculiar forma de capas rocosas nos cuenta los capítulos de la historia biológica y geológica de la Tierra.  El origen de la formación de las capas es el acúmulo sedimentario de materiales de diferente densidad en el fondo del océano que por varios fenómenos geológicos han aflorado en la superficie a lo largo de los siglos.
La ruta de los Flysch entre acantilados es maravillosa y muy verde, y puede llevar unas 5/6 horas. Es un recorrido duro y empieza en Zumaia acabando en Deba o viceversa y mi consejo es optar por el primer recorrido y volver en un cómodo tren desde Deba. La visita guiada es lo mejor para disfrutar por boca de un experto, todo lo que representa esta zona. Hay varias formas de hacerlas y todas a través de la óptima organización de Geoparkea, entre las cuales destaca la salida en barco y la visita al Centro de interpretación geológico Nautilus en Mutriku.

Por cierto…la belleza de la playa de Zumaia, donde empieza la ruta de los Flysch, os dejará sin aliento.

San Sebastián, mejor conocida como Donosti, presume de una de la playa de ciudad más bonita de Europa. La Playa de la Concha, una bahía que con sus aguas cristalinas y arena blanca hace de cornisa a una ciudad elegante, con su glamuroso pasado de la Belle Époque y sus modernas calles que la transforman en una ciudad muy atractiva. En Donosti podéis encontrar quizás la mejor oferta culinaria de toda Europa, gracias a sus numerosas Estrellas Michelín haciendo que también los más económicos pintxos vascos os dejen a boca abierta.
El mejor lugar para probarlos es sin duda la Parte Vieja, el encantador casco viejo famoso por su alta concentración de bares, donde el pincho es rey. ¡Pero Donosti es mucho más! Además de la Playa de la Concha y del casco viejo con la Iglesia de Santa María del Coro y la Plaza de la Constitución, destacan otros lugares emblemáticos entre los que están la pequeña Playa de Ondarreta,  el Museo de San Telmo, el Mercado de la Bretxa, el centro Romántico al sur del Casco Viejo, el Monte Urgull y el Castillo de la Mota en el extremo Este de la Concha, que históricamente ha servido como un importante punto estratégico de defensa para la ciudad y al otro extremo el Monte Igueldo, desde cuya cima se puede disfrutar de algunas de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

Si miráis a vuestro alrededor os encontraréis algunas esculturas de hierro con formas muy peculiares. Es lo que se se llama el Peine del Viento, fundido en la roca del mar Cantábrico.
Porque en Donosti, si el viento y el mar en verano nos permitirán bañarnos, en invierno sus fuertes rachas y sus olas gigantescas nos recordarán que delante de nosotros tenemos el inmenso océano.